======================================== ORIGENES DEL NACIONALISMO AYMARA El nacionalismo aymara es una fuerza que dará mucho que hablar en los Andes. Hasta las primeras elecciones que se dieron al ir concluyendo la dictadura de Bánzer (1971-78) no existía ningún partido indigenista aymara. En las revoluciones de 1946 y 1952 los protagonistas habían sido obreros y pobladores urbanos. Las distintas rebeliones campesinas, en particular las producidas después de la revolución de Abril 1952, se habían producidas bajo reinvindicaciones de tierras. Los líderes agrarios habían tendido a ser absorvidos por el gobernante Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y luego por las dictaduras castrenses post-1964 vía el llamado Pacto Militar- Campesino. Durante el gobierno izquierdizante militar de Torres se alentaron sindicatos campesinos en La Paz, los mismos que no llegaron a integrarse en la poderosa Central Obrera Boliviana. Mas, el golpe previno su desarrollo y muchos de ellos pasaron a control de dirigentes que le hacían el juego a la nueva dictadura. A fines de los 1970s aparecen los nuevos partidos indigenistas quienes toman el nombre del líder aymara que irrumpió paralelamente al cuzqueño Túpac Amaru. Estos son los Movimientos Revolucionario e Indio Túpak Katari (MRTK y MITKA, respectivamente). El MRTK se orientaba más hacia las reinvindicaciones sociales y el MITKA se centraba más en el nacionalismo indio. El último bienio de la década de 1970 es uno de constantes irrupciones sociales incluyendo la huelga general que depone al golpe de Natusch (1979) y el bloqueo campesino a La Paz. Es allí donde se forja un nuevo sindicalismo 'katarista'. La Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia se irá convirtiendo en una fuerza nacional significativa. A medida que los sindicatos mineros y fabriles perdían membrecía y fuerza, fruto de los cierres y despidos, los sindicatos agrarios fueorn cobrando mayor predominancia. Cuando en 1985 Sánchez de Lozada lanzó el nuevo modelo monetarista liberalizando los precios, muchos campesinos y pequeños comerciantes tendieron a darle una oportunidad. El fin de los controles de precios les permitiría mejorar los precios de sus productos y por eso, cuando los mineros salían en huelga, no les apoyaron. En 1985-86 la Central Obrera y la izquierda van siendo derrotados y arrinconados. Luego, surgen dos movimientos populistas centrados en empresarios paceños. Uno de ellos, Conciencia de Patria (CONDEPA), es formada por el 'compadre' Palenque, dueño de la TV Popular y la Radio Metropolitana, emisoras que transmitían también en aymara y su audiencia lo constituían los 'cholos'. Una de sus lideresas, la 'comadre' Remedios Loza, llega al parlamento vestida con polleras y atenduos andinos. CONDEPA arrasa electoralmente en El Alto y en los barrios y áreas con fuerte influencia aymara. En 1997 CONDEPA forma parte de la 'mega-coalición' gobernante. La muerte de su jefe, el desgaste adquirido por haber co-gobernado con Bánzer y el hecho de haber venido siendo identificada por una población aymara cada vez más radicalizada como representantes de la clase media y los mestizos, hará que CONDEPA quede sepultado en este último proceso electoral y que el MIP irrumpa como el principal exponente de los aymaras. En 1993 Sánchez de Lozada llegó por primera a la presidencia. En su plancha integró como su vice-presidente a Víctor Hugo Cárdenas, proveniente del MRTK. El único mandatario boliviano que ha hablado un castellano con fuerte acento estadounidense era quien llevaba por primera vez a un aymara a la vice-presidencia. Sin embargo, el MNR no logró calar dentro de los aymaras. Su votación en las zonas pobladas por dicha nacionalidad son bajas, mientras que en los valles orientales y en la amazonía ha tendido a ganar. PERSPECTIVAS DEL RADICALISMO AYMARA El nacionalismo radical aymara ha de tender a crecer. Sánchez de Lozada apunta ser el nuevo presidente boliviano pero siendo el personaje político más resistido por la opinión pública boliviana y con un parlamento adverso. En medio de una fuerte crisis política y social y con un presidente debil, el MIP y el MAS podrán cosechar el descontento popular. Nuevas marchas y bloqueos campesinos son avisoran en el horizonte. El MIP, usando a los sindicatos campesinos y también al parlamento como caja de resonancia, buscará hacer que en las comarcas aymaras rurales se vaya gestando una especie de estado paralelo. En algunas fuerzas marxistas bolivianas viene cobrando impacto la antigua tesis de José Stalin y el peruano Eudocio Ravínezs quienes en los 1930s pedían la formación de estados independientes quechua y aymara. El argumento que usan es que Lenin proponía el derecho de toda nación a la autodeterminación. La cuestión está en que los bolcheviques rusos no promovían abiertamente los desgajamientos de estados pues eran partidarios de un estado federal centralizado y sólo aceptaban la separación cuando no podáin presionar a dicha nacionalidad a mantenerse unida La división de Bolivia para dar paso a estados indígenas es vista como algo que ayudaría a minar al capitalismo, pero otros sotienen que implicaría alentar la balcanización de este país y su conversión en la versión sudamericana de otro territorio montañoso y mediterráneo (Bosnia). El MAS, quien sostiene que son el partido más grande que tiene hoy Bolivia, no busca desemembrar dicha república sino transformarla. Para algunos ésto sería sinónimo de su reformismo o conciliación con los blancoides. Para otros implica una propuesta multi-cultural viable dentro de un mundo capitalista inter-relacionado. Evo Morales podría ser el nuevo Mandela indígena que buscase eliminar el 'aparthedir' racial andino. También podría devenir en la cabeza de una nueva sublevación como la que ocurrió hace 50 años en el altiplano. Este tipo de movimientos nacionalistas indígenas incidirán sobre otras regiones del país y de la región. En el caso peruano no existe aún un partido indígena. Sin embargo, el descontento hacia la élite blancoide llevó a que en 1990 se votara masivamente por un candidato de tez amarilla y ancestros orientales. Luego en 2001 el ganador resultó ser un candidato cuye eje de campaña era decir que los peruanos debían votar por alguien que tuviese el 'color de su tierra' y en sus manifestaciones se coreaba 'el chino al Japón y el cholo al sillón'. Con Perú Posible por primera vez en este país llega un cholo andino a la presidencia y una aymara de polleras al congreso, sino que se va destapando elementos de descontento racial. El hecho que los partidos campesinos se conviertan en la principal oposición al nuevo gobierno boliviano sumado a la irrupción de movimientos sociales indígenas en México y Ecuador, va a generar un ambiente propicio para el desarrollo de nuevos y más contestarios movimientos indígenas en las Américas. Por el momento el Movimiento Indio Pachakuti es la arista más punzante, pero ello puede conllevar al desarrollo de nuevas irrupciones indigenistas.EL NACIONALISMO RADICAL AYMARA Isaac Bigio - (tomado de Tierra Lejana) Hasta dónde puede afectar el desarrollo de movimientos separatistas masivos dentro de la principal nación indígena de Bolivia? Una de las manifestaciones de los últimos comicios bolivianos es que ha aflorado la existencia de una poderosa tendencia nacionalista radical dentro de los aymaras. En las 12 provincias rurales del altiplano del departamento de La Paz (la zona aymara boliviana) ha arrasado electoralmente un movimiento separatista liderado por Felipe Quispe, un ex-comandante guerrillero que propone destruir la república de los blancos y mestizos para volver al Kollasuyo, un estado indio sustentado en instituciones y religiones pre-colombinas. El hecho que la segunda nación india andina más numerosa vaya adoptando posiciones tan contestarias frente al estado y la sociedad en la que viven, es algo que no sólo podría alterar el destino de Bolivia como república unitaria sino influir significativamente en el resto de las Américas, un continente que, a diferencia de los demás, no ha conocido ningún desgajamiento estatal desde el fin de la guerra fría. LA GLOBALIZACION INCENTIVA NUEVOS NACIONALISMOS Con la caída del muro de Berlín una ola de separatismos nacionales ha irrumpido desde el este europeo. Entre 1990 y 1992 se crearon 22 nuevas repúblicas en lo que fuera el llamado mundo socialista. La ONU integró a todas ellas, pero hay más de una decena de repúblicas euro-orientales que aún no son reconocidas internacionalmente. Desde Eritrea en el Africa hasta Timor Este en el oriente asiático nuevos estados han surgido como efecto de largas guerras. El nacionalismo étnico aparece como una de las consecuencias de la globalización capitalista y de la victoria del mercado sobre las antiguas economías centralmente planificadas. Al abolirse las economías estatizadas en base a sistemas que promueven el deseo de que diversos ciudadanos tenga su respectiva propiedad privada, ello ha tenido un impacto sobre el carácter del estado. El deseo de la casa o empresa propia se ha traducido en el de contar con su propio estado étnico. Las federaciones multi-nacionales de las economías socializantes se desintegraron para dar paso a estados más reducidos pero nacionalmente más homogéneos que puedan ofrecer mercados propios y competir como tales dentro de un mundo cada vez más integrado económicamente y dominado por grandes corporaciones. La globalizacion económica viene, por una parte, disminuyendo el rol de muchos estados nacionales, quienes deben irse subordinando a organismos supra-nacionales o verse influidos por el crecimiento de poderosas multi-nacionales. Por otra parte viene impulsando a diversas minorías nacionales a querer entrar en la globalización con su propia identidad. Para lograr ello surgen diversos movimientos étnicos que buscan desarrollar sus respectivas lenguas y culturas tradicionales u obtener autonomía o soberanía estatal. La fiebre independentista centrada en el viejo mundo no parecía haber contamimado plenamente al nuevo mundo. En ninguna de las pequeñas colonias que quedan en la costa atlántica y caribeña americana se han desarrollado insurgencias civiles o militares pro-independencia. Sin embargo, el sector más proclive a verse afectado por el nuevo nacionalismo étnico es aquel constituído por los pueblos originarios pre-colombinos. Los amerindios se sienten desplazados por las élites blancoides occidentales que se han basado en la expropiación de sus tierras o en le genocidio. La protesta ante el quinto centenario del primer viaje de Colón (1992) ha servido para ir potenciando y coordinando dichos movimientos. Los quechuas ecuatorianos han protagonizado su propia insurgencia bloqueando al país. En Chiapas se ha formado un 'Ejército Zapatista de Liberación Nacional' que reinvindica estar basado en las asambleas mayas y buscar la defensa de las etnias indígenas dentro de la república mexicana. El pueblo originario que quizás haya conseguido reinvindicaciones autónomas más audaces son los inuits (esquimales). Ellos ejercen significativo poder en dos regiones que cuenta cada una con más de 2 millones de kilómetros cuadrados y que llevan en su nuevo nombre oficial el reconocimiento de ser territorios inuits. Estos son Kalaallit Nunaat (Groenlandia) y Nunavut (en Canadá). En esta última los inuits tienen auto-gobierno. Los distintos movimientos indios, desde Alaska hasta la Patagonia, han venido planteando una serie de reinvindicaciones por derechos sociales, tierra, cultura y autonomía. En México, Ecuador o Bolivia han venido pidiendo que se reconozca el carácter multi-nacional de sus respectivas repúblicas. Sin embargo, en el altiplano aymara boliviano viene irrumpiendo un movimiento nacionalista indio más radical que todos los anteriores. En las últimas elecciones generales del 30 de junio las zonas aymaras han votado masivamente por los partidos indígenas, y en particular por el más contestario: el Movimiento Indio Pachakuti (MIP). El MIP no ansía transformar su respectiva república sino destruirla para dar paso a un estado pura o fundamentalmente indígena.
Origenes y perspectivas del nacionalismo aymara (3) Isaac Bigio - tomado de Tierra Lejana LOS AYMARAS Los 2 millones de aymaras son una nación que posee su propia cultura y lengua, y que dominan el altiplano que bordea al lago Titicaca. Son la mayoría de la población en el sur del poblado departamento peruano de Puno y en el occidente del más populoso e importante departamento boliviano (La Paz). También hay enclaves aymaras en otras zonas adyacentes, incluyendo el norte de Chile. El idioma aymara es distinto a las distintas variantes del quechua, una serie de lenguas habladas por los incas y que aún se usan desde el sur colombiano hasta el norte argentino. Los aymaras, enclavados en lo que algunos han descrito como el Tibet americano, han sido el pueblo andino que posiblemente haya preservado más rasgos de su cultura. No muchos europeos, esclavos africanos o inmigrantes asiáticos pudieron asentarse en una meseta fría y poco oxigenada a 4,000 metros de altura sobre el nivel del mar. Los aymaras han mantenido una serie de instuciones comunitarias y ritos religiosos propios. Posiblemente son el pueblo andino donde más se han mantenido los cultos cósmicos como a los cerros ('apus'), el sol ('inti') o la madre tierra ('pachamama'). Tienen su propio calendario y este 21 de junio celebraron el inicio de su año 5510. Los aymaras reinvindican las insurgencias campesinas anti-blancoides de Zarate Willca (1899) y de Túpak Katari (fines de los 1700s). El principal monumento arqueológico en zona aymara lo constituye Tiawanaco, ciudad que su descubridor calcula que tiene más de 10,000 años de antiguedad, aunque dicha tesis no es aceptada por el grueso del mundo arqueológico. Hay quienes incluso sostienen que ésta sería la primera gran civilización que dió orígen a todas las demás del planeta. Si el mito de la Atlántida fue utilizado por Hitler para reinvindicar que los arios eran los descendientes de esa supuesta cultura y que tenía por ello mismo el derecho de conquistar cuanta tierra quisiesen, la conjetura que Tiawanaco sería la verdadera Atlántida refuerza el nacionalismo milenarista de uno de los pueblos más pobres del hemisferio occidental. EL SEPARATISMO AYMARA En Bolivia existen 68 circunscriciones electorales quienes eligen directamente a su respectivo diputado que les represente ante el congreso nacional. En el departamento de La Paz hay 16 de éstas pero 10 pertenecen al área metropolitana, 2 a las provincias rurales de los valles orientales y 4 a la franja rural occidental altiplánica. Estas 4 últimas (las circunscripciones 17, 18, 21 y 22) son donde vive el grueso del campesinado aymara. Allí estan las 12 provincias agrarias que recorren de norte a sur el oeste del departamento desde la frontera con Perú hasta con la del departamento de Oruro. En dicha 'mancha aymara' el MIP ha totalizado unos 57,000 votos superando a los casi 40,000 votos blancos-nulos (cifra tradicionalmente alta en una población descontenta con el sistema boliviano). La segunda fuerza en la franja aymara ha sido el Movimiento Al Socialismo, un partido nacionalista indígena más moderado, que obtuvo menos de la mitad de los votos del MIP. El MIP no es un partido que ha buscado atraer al electorado blancoide o mestizo. Abiertamente se identificaba sólo con una raza (la indígena) y, en particular, con la nación de sus jefes. El grueso de los 170,000 votos que obtuvo nacionalmente están casi totalmente centrados en el departamento de La Paz y dentro de las zonas donde hay mucha población aymara-parlante. En la gran urbe capitalina han sacado especial votación en los barrios aymaras, como en las 4 circunscripciones de El Alto. En una de éstas ganaron y en otra quedaron segundos. El formidable ascenso electoral de Felipe Quispe contrasta con la situación del senderismo peruano. En 1992 tanto Quispe como Abimael Guzmán fueron capturados acusados de terrorismo. El primero era comandante del Ejército Guerrillero Túpak Katari y el segundo se proclama como presidente de la gestante República Popular del Perú y del Ejército Guerrillero Popular. Mientras el senderismo se ha minimizado bifurcándose entre un ala que persiste con acciones militares aisladas asentándose en las zonas cocaleras de la selva central peruana y el sector de la jefatura máxima que pide un acuerdo de paz, los ex-insurgentes kataristas bolivianos han adoptado una política distante de ambos extremos. Quispe estuvo 5 años en la cárcel y al salir se volcó al trabajo sindical donde acabó siendo elegido secretario ejecutivo de la poderosa Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUCTB), y luego fundó su propio partido (el MIP). Quispe ya no lidera acciones armadas pero tampoco quiere la paz con el sistema. Desde las nuevas posiciones de fuerza que hoy tiene (sindicatos campesinos y parlamento) él llama a sabotear a la república boliviana. No queda muy claro si el MIP quiere dividir Bolivia o hacer que ésta acabe liderada por los indígenas. Sin embargo, su política tiende a producir la escición de dicha república. Quispe es hostil al clero católico y abiertamente promueve la religión cósmica andina. El llama a echar a la policía, la tricolor boliviana y las instituciones estatales en las zonas rurales donde tiene fuerza. En vez de hacer acciones militares aisladas él plantea preparar un levantamiento nacional armado de masas. En Achacachi llegó a liderar una manifestación de 20,000 campesinos bajo el grito 'guerra civil'. La tesis de Quispe es que hay que volver a una sociedad basada en el trueque y en las comunidades igualitarias agropecuarias (ayllus). Dicho proyecto puede ser cuestionado por quienes desde la derecha sostienen que no es posible escapar del mercado global o de la modernidad en medio de un mundo tan interconectado. Dentro de la izquierda el MIP es cuestionado por promover la separación racial o por albergar espectativas en una sociedad pre-hispánica que es acusada de haber estado basada en reyes, clases y explotación social. El Kollasuyo, que el MIP propone reconstruir, fue una de las 4 regiones del imperio inca donde los aymaras fueron conquistados por los cuzqueños. Los chipayas y urus son los descendientes de pueblos que otrora fueron subyugados por los aymaras. Ellos aún sobreviven como cazadores y pesacadores en reducidos números en algunos lagos altiplánicos.
ELECCIONES BOLIVIANAS: EL ASCENSO DE LA IZQUIERDA CAMPESINA Isaac Bigio - http://www.altopilar.com/ISAACBIGIO Los medios coinciden en resaltar que en las elecciones bolivianas del 30 de junio la sorpresa la ha concitado el líder cocalero Evo Morales. El obtuvo un 18-19% quedando a 4 puntos del ganador (Goni Sánchez de Losada). Su partido, el Movimiento Al Socialismo, estaría ocupando el segundo lugar en el senado y posiblemente también en el parlamento. Morales logró beneficiarse del hecho que días antes de los comicios el embajador estadoiunidense Rocha amenazó a Bolivia con cortar ayuda si el MAS pudiese conquistar puestos de poder. El apareció como un caudillo que encarnaba la defensa de la soberanía nacional. En Bolivia la producción de la coca ha sido muy importante para la sobrevivencia de decenas de miles de familias, incluyendo las de muchos despedidos que emigraron de las minas y ciudades a valles cocaleros como el Chapare. La cocaína ha llegado a ser la principal exportación nacional aunque los sucesivos gobiernos han preferido erradicar forzosamente cultivos a condición de beneficiarse de ayuda monetaria norteamericana. Para los productores de coca dicha hoja contiene sustancias nutritivas y medicinales y tiene un valor sagrado pues ha venido siendo cultivada desde antes del incario. En los Andes el mascado de coca es un evento social tan común como lo es para muchos europeos ir a una taberna o bar a beber y platicar. Así como la papa o la cebada son alimentos de los cuales se puede ir procesando alcohol, la coca es una hoja que no produce daño alguno. Del procesamiento de la coca han surgido diversos productos legales (desde dentríficos, vinos, pomadas o mates contra el mal de la altura) hasta la cocaína. Desde hace más de una década Cochabamba se ha convertido en un centro donde los campesinos constantemente protagonizan marchas, bloques y enfrentamientos con unidades militares y policiales especializadas. Morales se ha transformado en el símbolo que plantea que se debe defender la coca como parte de la defensa de la nación ante los EEUU. El ha llegado a ser desaforado del parlamento por incitar a la violencia. Para el Departamento de Estado es fundamental la erradicación de los cultivos de la coca pues se piensa que así se debilitará el narcotráfico que tyanto estrago hace entre su propia población. Para los campesinos cocaleros ellos son sólo la primera y más pobre cadena. En vez de atacarles a ellos, los campesinos bolivianos piden que se afecte a los grandes intermediarios y comerciantes, incluyendo a quienes operan en los EEUU. Los sindicatos bolivianos piden que se permita la industrialización de la coca como la mejor manera de acabar con el tráfico ilegal de estupefacientes. Para el economista de Chicago Milton Fridman, la legalización de la producción y comercialización de la cocaína ayudaría a controlar dicho problema de la misma manera que hoy sucede con el alcohol y el tabaco. Otra candidatura campesina que ha avanzado en los últimos comicios es la de Felipe Quispe. En los ochentas él impulsaba las Ofensivas Rojas y luego el Ejército Guerrillero Túpak Katari. Su planteo era una revolución socialista violenta basada en los ayllus (comunidades andinas) y su prédica se basaba en combinar un lenguaje marxista anti-stalinista con nacionalismo quechua y aymara. En algún momento se buscó asociar su movimiento al del senderismo peruano. Con el tiempo Quispe se ha venido distanciando de viejas posicione smarxistas para irse centrando en reinvindicar la formación de una nación india opuesta a la dominada por la élite blancoide. La suma de ambas candidaturas campesinas es mayor que la del ganador MNR de Sánchez de Losada. La izquierda boliviana, que quedó electoralmente marginada después de la imposibilidad de los sindicatos de remplazar a Siles en 1985, estaría revitalizándose. Sin embargo, su base social y su discurso viene cambiando. Desde los años 1930s a los 1980s la izquierda marxista boliviana se asentaba en los sindicatos, preferentemente los mineros. La Central Obrera Boliviana llegaría a ser el ente sindical más poderoso de las Américas habiendo llegado a deponer varios golpes de estado y a ser una suerte de estado paralelo (sobre todo en 1952, 1970-71 y 1985). Con los cierres masivos de minas y fábricas y con los golpes recibidos contra los sindicatos, el rol de las organizaciones campesinas se fue acrecentando. Para el marxismo ortodoxo esto implicaría que el proletariado va perdiendo su posición hegemónica para ir siendo desplazado por una pequeña burguesía cam,pesina que será inconsecuente en la lucha por el socialismo y acabará co-gobernando con la clase dominante. Para quienes apuntala a a los nuevos movimientos campesinos se trata de una nueva izquierda que se bolivianiza y que levanta banderas agrarias e indias que la izquierda tradicional desestimó. El crecimiento de movimientos indios y campesinos en Bolivia potenciará a sus similares en Ecuador y tendr'a reperscuciones en el caso peruano. Isaac Bigio
LA INSURGENCIA NACIONALISTA RADICAL AYMARA DE 'TERRORISTA' A LIDER PARLAMENTARIO Isaac Bigio - http://www.altopilar.com/ISAACBIGIO En 10 años Felipe Quispe pasó de ser dirigente del Ejército Guerrillero Túpac Katari al principal representante nacional aymara en el congreso boliviano Desde el 11 de Septiembre la política oficial promovida por los EEUU y sus aliados en el mundo consiste en una arremetida frontal contra todos aquellos que son tildados de > '> terroristas> '> . Algunos movimientos armados se han salvado de tal persecusión cuando han decidido iniciar negociaciones de paz. Tal es el caso del Ejército Republicano Irlandés (IRA), cuyo asociado político, el partido Sin Feinn, se ha convertido en el principal vocero electoral de la minoría republicana y católica de Irlanda del Norte, así como la fuerza electoral que más ha crecido en las últimas elecciones en el sur de dicha isla. El hecho que asociados al IRA lleguen a detentar 2 de los 10 ministerios de Irlanda del Norte así como la alcaldía de Belfast, la capital de dicha región, es mostrada como un ejemplo a seguir para todo movimiento que quisiera pasar de ser considerado > '> terrorista> '> para reinsertarse en el sistema demo-parlamentario en medios de economías que aceptan la globalización neo-liberal. A las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia se le habría ofrecido la posibilidad de optar por el camino de sus amigos nor-irlandeses, pero ahora se le estaría insertando en la lista de > '> terroristas> '> punnibles junto a Bin Laden. Al Ejército de Liberación Nacional de dicho país aún les dejan abiertas las puertas para que se puedan reabsorver en el sistema de la misma manera como el M-19 lo hizo o lo están haciendo los republicanos irlandeses. Un caso distinto a ambos extremos lo constituye el antiguo Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK) de Bolivia. Esta ha sido la principal insurgencia guerrillera que ha conocido Bolivia desde la del Ché Guevara en 1967-68. A inicios de los 1990s se pensaba que, debido a su insersión en las comunidades campesinas, podría convertirse en una versión aymara de fuerzas que en el Perú irrumpieron con el senderismo. El EGTK no ha buscado incorporarse a los gobiernos, como ha sido el caso de los republicanos nor-irlandeses o del M-19 colombiano, y tampoco ha abandonado su discurso revolucionario radical. No plantea un > '> acuerdo de paz> '> como el jefe senerista Abimael Guzmán. Es mas, Felipe Quispe, sigue manteniendo su frontal oposición al sistema. El llama a destruir a la república boliviana y a que las comunidades andinas no reconozcan a ésta a la par que deben conformar un estado paralelo con sus respectivas fuerzas armadas, autoridades y símbolos. Quispe ha renunciado a colocar bombas sobre torres eléctricas o ha hacer lo que él llama > '> expropiaciones> '> contra empresas y la prensa simplemente le califica de robos armados. Mas, él mantiene su irreconciliable oposición a la democracia parlamentaria y al sistema de libre mercado. Quispe fue apresado en 1992. Durante 5 años estuvo en la cárcel sentenciado como terrorista. El ha denunciado como él y varios de sus camaradas fueron torturados por el gobienro de la Alianza Patriótica entre el MIR y ADN, y luego del MNR. Para estos partidos el EGTK era un grupo terrorista cuya erradicación era esencial para prevenir el naufragio de la democracia boliviana. En 1997 Quispe salió libre presionado por diversas marchas aymaras e inmediatamente después, él se convirtió en el nuevo secretario ejecutivo de la poderosa Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUCTB). Ello implicó un viraje por parte de la central campesina boliviana, la cual estuvo liderada por caudillos campesinos que generalmente eran proclives a co-gobernar con partidos nacionalistas moderados. > Quispe luego fundó el Movimiento Indio Pachakuti (MIP), el mismo que acaba de convertirse en el principal portavoz electoral del nacionalismo aymara. En las elecciones generales del 30 de junio el MIP quedó tercero en el Departamento de La Paz donde sacó 156,000 votos (17.74%) ganando en 5 de las 15 circunscripciones electorales de éste. El discurso de Quispe es netamente confrontacional. El abiertamente se identifica solamente con los indígenas pues cuestiona a los blancos y mestizos. El repudia todas las instituciones republicanas y dice que entra al parlamento para minar Bolivia por dentro. Su objetivo es reconstruir el Kollasuyo donde las comunidades campesinas (ayllus) hagan un socialismo basado en el trueque y no en el mercado. El quiere que las comunidades indias se auto-gobiernen y elijan sus propias autoridades impidiendo el ingreso de las autoridades estatales, la policía y el ejército. La tricolor boliviana debe ser sutituída por la > '> wifala> '> (la bandera aymara llena de cuadros con los colores del arco iris). Quispe, quien se consideraba marxista, ahora constantemente ora ante las montañas (apus), la madre tierra (pachamama) y otros dioses cósmicos pre-hispánicos. Quispe está expresando el desenvolvimiento de un nacionalismo aymara radical. Los dos millones de aymaras se encuentran alrededor de la cuenca de lagos del altiplano. En el Perú son mayoría en el populoso departamento de Puno y también hay enclaves en el norte chileno. Sin embargo, su principal reducto está en el departamento más importante y poblado de Bolivia. Los aymaras se distinguen por su lengua y aspectos raciales de los quechuas, y reinvindican al Tiawanaco y los reinos kollas previos al incario. Una de las tendencias de la globalización consiste en que diversas minorías nacionales buscan hacer frente a la uniformización cultural pro-estadounidense del planeta volviendo a incidir en sus culturas tradicionales. Los nuevos nacionalismos étnicos expresan el deseo de contar con sus propios mercados y auto-gobiernos para poder insertarse mejor en la globalización de las economías y sistemas estatales. El nacionalismo aymara de Quispe es el más radical que ha surgido dentro de las nacionalidades originarias americanas. Es incluso más contestario que el de los quechuas ecuatorianos o de los zapatistas de Chiapas. Originariamente el EGTK provenía de las Ofensivas Rojas, un grupo clandestino que se reinvindicaba como marxista y leninista ortodoxo surgido en los 1980s. Esta organización producía varias veces al mes folletos donde acusaba al resto de la izquierda de renegar de Lenin pues buscaban insertarse en el entonces gobierno de la Unidad Democrática Popular (1982-85), entraban al > '> circo electoral> '> o se negaban a impular una huelga general activa insurreccional. En algún momento llegaron a tener un discurso fuertemente obrerista y a dirigir o influir varios sindicatos mineros contando con presencia significativa desde Milluni hasta el norte de Potosí. Sin embargo, Quispe fue dejando de lado el marxismo ortodoxo para retomar al indigenismo del cual provenía. A fines de los 1970s Quispe había impulsado el Movimiento Indio Túpak Katari, del cual saldrían algunos cuadros que terminarían apoyando a la derecha e incluso a la junta militar de 1980-82. El teórico del indianismo boliviano, al cual Quispe ahora reinvindica, es el prolífico Fausto Reinaga, autor de numerosos libros donde propone que los indígenas quechuas y aymaras deben tener su propia religión y cosmovisión opuesta a todas las variantes de occidente (desde liberales hasta marxistas). En la izquierda se ha acusado a Reinaga de haber acabo apuntalando a la derecha militar contra los trabajadores. Para la derecha boliviana reinaga incentiva el odio racial. El proyecto de Quispe puede paracer utópico a distintos sectores. Para los partidarios de las democracias de mercado no es posible en esta > época retornar a sistemas de autosuficiencia y trueque, los mismos que evitan salir de la pobreza y son anacrónicos. Para los marxistas los reinos pre-colombinos eran formas de explotación de clase más primitivas que las traídas por los europeos y, en vez de retroceder a inviables formas de producción, lo que correspondería sería transformar a la clase obrera en la cabeza de la nación para poder ir a la socialización moderna de los medios de producción. Mientras el centro y la derecha ve a los indianistas como divisionistas de la nación boliviana que promueven el caos y resentimientos raciales, para la izquierda obrerista éstos quieren anular al proletariado como clase incependiente para hacer que se divida según razas y se anule en medio de una coalición dirigida por la pequeña burguesía. El Movimiento Al Socialismo, que s eha convertido en la segunda fuerza electoral, busca aliarse con Quispe pero su discurso es distinto El MAS quiere mantener Bolivia reformándola promoviendo una mayor intervención estatal en la economía de mercado. Para el MIP la derecha, el centro y la izquierda tradicionales son occidentales y blancoides, y no entienden ni pueden entender a la cultura milenaria de los aymaras que siempre han sigo marginados desde hace más de 500 años. El nacionalismo radical aymara dará que hablar en el futuro. El MIP es la quinta fuerza electoral boliviana pero posiblemente llegue a ser la primera en los bolsones aymaras. Posee 6 de los 157 parlamentarios pero su principal fuerza está en la CSUCTB, la misma que desde fines de los 1970s ha sido responsable de organizar numerosos bloques de caminos, algunos de los cuales han acabado minando gobiernos. Bolivia se encuentra en una fuerte crisis económica y social. Si Sánchez de Lozada es electo presidente él hará un gobierno debil y minoriytaria que se verá jaqueado por constantes movilizaciones. La actual polarización boliviana podría llevar a una explosión social. El nacionalismo aymara puede devenir en una fuerza separatista e incluso se podría dar paso a una suerte de irredentismo aymara. Al igual que los kurdos quienes se encuentran repartidos entre varios países, los aymaras pueden empezar a buscar un estado propio que trascienda las divisiones que las repúblicas criollas hicieron de sus tierras. El fenómeno de la transformación del Ejército Katarista en poderosos movimiento electoral y sindical nacionalista aymara es algo que merece ser estudiado poues podrá generar su impacto en la región. Isaac Bigio
AUGE DE LOS PARTIDOS CAMPESINOS Isaac Bigio - http://www.altopilar.com/ISAACBIGIO En los comicios generales del 30 de junio la fuerza que ha protagonizado el mayor ascenso han sido los partidos campesinos y en particular el Movimiento Al Socialismo del líder cocalero Evo Morales. Esta es la primera vez que movimientos de orígen indígena llegan tan lejos en el país con mayor porcentage de población amerindia. El MAS obtuvo el 18.5% de los votos quedando a 2 y 3 puntos porcentuales de los dos ganadores (Sánchez de Lozada y Reyes Villa). Sin embargo, ganó en el eje occicental del país (Cochabamba y el atiplano) y ha quedado como la segunda fuerza parlamentaria. Felipe Quispe del Movimiento Indio Pachacuti consiguió el 15% en el departamento de La Paz y el 5% a nivel nacional. Estas dos fuerzas han sumado más de 650,000 votos, una cifra superior a los 615,000 con que triunfó Sánchez de Lozada. En esta nota analizaremos la historia, las posiciones y las implicancias de dichos sucesos en la política boliviana y latino americana. Los dos partidos indianistas que acapararon un cuarto de los votos válidos tienen en común su frontal oposición al modelo neo-liberal de privatizaciones impuesto por los principales partidos desde 1985 así como a la república que ellos tildan de oligárquica, racista y pro-imperialista. Ambos movimientos se nutren de las fuertes marchas, bloqueos y movilizaciones sociales de Abril y Septiembre-Octubre 2000 así como de Junio-Julio 2001. Para el grueso de la prensa y los congresistas dichas fuerzas insitan a la violencia y a la ruptura con los EEUU que es vista como el principal benefactor del país. Morales fue desaforado de su cargo, pese a haber sido el diputado uninominal más votado, sindicado de promover violencia, y Quispe pasó de 1992 a 1997 en la carcel acusado de terrorista por haber impulsado las acciones armadas del Ejército Guerrillero Túpac Katari que co-dirigió. Desde Agosto 1985 hasta la fecha Bolivia ha venido siendo regida por el nuevo modelo de liberalización del mercado, apertura al capital extranjero y de privatizaciones que ha venido siendo ejecutado por lo que fueran los 5 grandes partidos: MNR, ADN, MIR, UCS y CONDEPA. El autor de dicho sistema es el empresario Sánchez de Lozada quien acaba de obtener la primera mayoría en las presidenciales por tercera vez. Los partidarios del actual régimen monetarista sostienen que gracias a ello Bolivia superó a la vieja economía estatizante estabilizando la economía y permitiendo nuevas inversiones. Para los partidos campesinos el neo-liberalismo condujo al cierre masivo de minas y fábricas, al aumento del desempleo y la extrema miseria y a que la soberanía nacional sea mellada por el remate de las empresas estatales a capitales privados multinacionales y la permanente presencia de efectivos estadounidenses bajo el argumento de luchar contra el narcotráfico. La cuestión de la coca es algo central en la plataforma de ambos partidos campesinos. Esta hoja es vista como sagrada y plantean que su cultivo debe continuar pues es una costumbre ancestral y es un producto medico-alimenticio. Los planes de erradicación forzosa promovidos por la DEA deben ser parados, según ellos, por movilizaciones campesinas que salgan en defensa de la patria. El MAS de Morales representa a los partidarios bolivianos en el movimiento anti-capitalista de cuestionamiento a la globalización. Pese a que sus afiliados reinvindican la figura del Ché Guevara, el MAS acepta la posibilidad que se pueda producir un cambio sin una revolución violenta. Morales sostiene que su partido no conciliará con ninguna de las fuerzas republicanas y racistas, pero su objetivo no es destruir al estado boliviano sino reformarlo radicalmente. En su propuesta está querer que las empresas privatizadas vuelvan a la administración estatal pero en ningún momento exige su confiscación así como el desconocimiento del pago de la deuda externa. El MAS trata de nuclear a personalidades como Pablo Ramos, ex-rector de la Universidad Mayor de San Andrés, Genaro Flores, lider fundador de la confederación campesina boliviana (CSUCTB) y otras personas que propugnaron el co-gobierno entre los sindicatos y el gobierno centro-izquierdista de La Unidad Demnocrática Popular en 1982-85. Evo Morales anteriormente estuvo aliado al Partido Comunista y a otras fuerzas que gobernaron Bolivia en dicho trienio. Uno de los teóricos del MAS es Filemón Escóbar, un ex-dirigente minero que rompió con el trotskismo para plantear que las organizaciones laborales deberían transformarse en un ente autónomo capaz de ir presionando al estado a fin de irlo transformando. El MIP de Quispe tiene un carácter más indianista. Mientras el MAS habla de estar por una Bolivia Libre, el MIP propone restituir el Kollasuyo destruyendo a la república boliviana tildada de racista, genocida y usufructuadora de la tierra y la dignidad quechua y aymara. Quispe fue uno de los gestores de movimientos indios kataristas que irrumpieron a fines de los 1970s y luego promovió una insurgencia armada altiplánica a fin de realizar una revolución india que haga un socialismo nativo asentado en las comunidades originarias. Para Quispe el marxismo ortodoxo es occidentalizante y no entiende que la base del comunismo en el altiplano son los ayllus, las viejas comunidades pre-hispánicas basadas en la igualdad y el trueque. Marx en su época sostuvo que las comunas rusas podían servir a la construcción del socialismo pero que para ello previamente los obreros debían tomar el poder, y que las comunidades rurales por sí solas no podían llegar a ninguna parte estando condenadas a ser deseintegradas por el avance del mercado. Quispe sostiene que hay que abandonar las viejas posturas en favor de una revolución proletaria. Su discurso, en vez de centrarse en la lucha de clases, pone mucho acento en diferenciar a los indios de los blancoides y mestizos. Para él hay que luchar contra las estructuras k'aras (blancoides) e ir desarrollando su propio estado paralelo en las comarcas agrarias. Este debe estar basado en las autoridades originarias y rechazar a los jueces, prefectos y policías del estado boliviano que llaman a eliminar. Muchos marxistas sostienen que Quispe divide a los trabajadores por razas y que promueve un separatismo que debilita en última instancia a los sindicatos y a la clase obrera. La base social de Quispe está en las aldeas aymaras fundamentalmente del departamento de La Paz donde obtuvo unos 135,000 votos. En los otros 8 departamentos el MIP apenas aglutinó unos 15,000 votos. Cuando se apresó a Quispe en una famosa entrevista él reinvindicó su alzamiento diciendo que él tomó las armas "Para que mi hija no sea tu empleada".En Achacachi él aglutinaría unos 25,000 campesinos bajo el lema 'guerra civil'. Quispe y Morales han chocado varias veces. Los cocaleros sostienen que Quispe les dejó colgados en una de sus luchas cuando éste les aisló y negoció con Bánzer. Sostienen que el anterior gobierno invitó a un pariente de Felipe Quispe, Wigberto Rivero militante del MIR, como Ministro de Asuntos Campesinos y que por esta razón Quispe aplazó el bloqueo de caminos que debía producirse el 1ro de Abril 2001, como mandato del ultimo congreso Campesino donde fue reelegido como máximo dirigente campesino de Bolivia. Para Quispe el MAS representa a la vieja 'derechizquierda' influida por blancoides y mestizos, mientras que para el MAS el indianismo de Quispe es sectario y racial. En Bolivia, donde el marxismo tradicionalmente ha estado muy influenciado por Trotski, hay quienes dentro de la izquierda cuestionan a ambos partidos por no basarse en la clase obrera y que al asentarse en la pequeña propiedad éstos estarían condenados a repetir la historia del MNR y el MIR, partidos que inicialmente aparecieron como revolucionarios pero que acabaron sosteniendo al sistema. Para los partidos campesinos la suya es una nueva izquierda adaptada la realidad nacional. Para quienes buscan mantener la actual democracia formal sustentado en el mercado libre, los partidos campesinos constituyen un riesgo, una suerte de bomba de tiempo que hay que saber como desarticularla. La represión, lejos de haber detenido a éstos, no ha logrado mas que hacerles avanzar. Las fuerzas de Quispe que en un momento fueron tildadas de terroristas que coordinaban o emulaban al senderismo peruano, ahora se han transformado en la mayor fuerza electoral y social aymara que jamás antes haya existido. La persecución contra Morales y luego las declaraciones del embajador estadounidense Manuel Rocha terminaron potenciando a Morales. Pocos días antes de los comicios él sostuvo "Quiero recordarle al electorado boliviano que si elige a los que quieren que Bolivia vuelva a ser un exportador de cocaína pondrá en peligro la ayuda de EE.UU.". Para Morales, Rocha se convirtió en su jefe de campaña y él sostuvo que él sólo polemizaría con él pues el embajador estadiunidense era el jefe del circo. Es evidente que el nuevo gobierno que se proclamará este 6 de Agosto deberá continuar el actual modelo neo-liberal, pero estará obligado a utilizar el palo y la zanahoria para domesticar o aminorar a los nuevos movimientos indios. En 1993 Sánchez puso como su vice-presidente a otro líder aymara. Tanto el MNR como el MIR tienen experiencia en cooptar caudillos radicales a su órbita de influencia. Un problema que afrontará el nuevo gobierno es que el descontento social y la pobreza vienen creciendo. Washington exige la erradicación de los cultivos lo cual no sólo afecta a 35,000 familias campesinas (base del MAS) sino a un conjunto más amplio de la población que también se ha beneficiado de dicha producción y comercio. La cuestión de la tierra sigue siendo fundamental. Para la Confederación Campesina en Bolivia el 93% de la tierra esta en manos de un 7% de propietarios, y un 93% de campesinos sólo tienen el 7% de la tierra. El rechazo a la pobreza y a la injerencia estadounidense nutre a los partidos campesinos. El desarrollo de éstos potenciará a sus similares ecuatorianos quienes mostraron una fuerte presencia. El Perú se encuentra en medio de ambas estados y será inevitable que el radicalismo indio campesino le afecte. La guerra contra el senderismo ha afectado inicialmente el brote de movimientos indios en el Perú, pero el hecho que ya no exista el 'peligro terrorista' y el desgaste del nuevo gobierno (el mismo que ha incentivado una suerte de nacionalismo cholo) podrá coadyudar al surgimiento de nuevos movimientos de protesta campesina. Bolivia está rodeada por una Argentina en recesión y crónicamente golpeada por masivos movimientos de protesta, mientras que en Brasil viene creciendo la opción electoral del partido de los Trabajadores, el mismo que deberá hacer frente a los reclamos de tierra y derechos indios que patrocina el poderoso Movimiento de los Sin Tierra, en caso de ganar los comicios a fines de este año. Mientras tanto la agudización de la guerra colombiana y la intervención estadounidense servirá de foco dee desestabilización regional. El MAS llama a formar un vasto movimiento anti-globalizante en el continente y el MIP está por formar un partido pan-indio que levante a la spoiblacione sorinarias desde Alaska hasta Patagonia. Para los marxistas tradicionales estos partidos harán bien en patrocinar movilizaciones pero estarán condenados a reptir la historia de otros movimientos que acabaron reabsorvidos por el sistema. Para quienes quieren estabilizar la democracia de mercado en Bolivia la alternativa sería ir haciendo algunas consecciones en materia de multi-culturalidad, soberanía nacional, tierra y compensación por los cultivos de coca a fin de ir dividiendo o acoplando a los partidos indianistas. Isaac Bigio
50 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCION BOLIVIANA Isaac Bigio - http://www.altopilar.com/ISAACBIGIO El 9 de Abril de 1952 se inició la revolución boliviana. Este ha sido el único acontecimiento en la historia sudamericana contemporánea en la cual una insurrección popular logró desintegrar unas FFAA. Pese a ser el evento más importante en la historia boliviana del siglo XX, este levantamiento es poco conocido internacionalmente debido a que no llegó a ser parte del ajedrez de la guerra fría. La revolución boliviana produjo cinco cambios sustantivos. Fue depuesta la 'rosca' (las 3 grandes familias dueñas de las minas y de la riqueza nacional) así como su ejército. Los sindicatos se armaron y ocuparon tierras, prefecturas y empresas transformándose en un poder paralelo. Se dió el voto y la ciudadanía a la mayoría indígena iletrada. Se nacionalizaron las grandes y medianas minas y se puso a trabajadores en sus consejos administrativos. Los latifundios fueron repartidos. A diferencia de las revoluciones mexicana, cubana y centroamericanas, en Bolivia se produjo una insurrección urbana espontánea. La revolución no vino del campo y no exitió guerrilla alguna. Esto por una parte hizo que no se diera un gran baño de sangre y también que los sindicatos tuvieran un mayor peso. La revolución boliviana tuvo muchas paradojas. Pese a que la reforma agraria boliviana fue tan o más radical que la que estaba llevando a cabo Mao en China y que la nacionalización de las grandes empresas fue más contundente que en Irán y Guatemala, los EEUU, en plena época macartista, decidieron hacer de ésta la única revolución que apuntalaba y financiaba. Mientras que la mayor parte de las revoluciones ocurridas al fin de la Segunda Guerra Mundial fueron lideradas o influidas por partidos comunistas pro-soviéticos, en Bolivia las dos ideologías que más influencia tuvieron en ésta fueron el nazi-fascismo y el trotskismo. El partido que llegó al poder en 1952, el Movimiento Nacionalista Revolucionario, se había fundado once años antes con un manifiesto y una simbología inspirada en el nacionalsocialismo alemán. En 1941 Hitler se adueñaba de Europa y los gestores del MNR eran sus simpatizantes. En Diciembre 1943 el MNR llegó al gobierno gracias a un golpe militar que se aliaría al de Perón. En Julio 1946 un levantamiento popular urbano 'anti-fascista' en La Paz produjo el derrocamiento de dicho gobierno y el colgamiento de su presidente Villarroel. Por aquel entonces el MNR parecía que nunca se recuperaría y el partido más popular era el pro-soviético Partido de Izquierda Revolucionario. Sin embargo, el nuevo gobierno basado en la alianza entre comunistas pro-Moscú y la derecha pro-estadounidense se fue desgastando. El MNR fue cambiando su prédica adoptando lenguaje marxista. En las presidenciales de 1951 su candidato Paz Estenssoro ganó pero un golpe preventivo le cortó el camino a palacio. El MNR conspiraría luego con el coronel Seleme, ministro del interior de la nueva junta. El 9 de Abril ambos lanzaron un cuartelazo que fue inicialmente contrarestado. Cuando Seleme se refugiaba sintiéndose derrotado mineros, fabriles y ciudadanos armados marcharon sobre La Paz y en coordinación con sectores de los carabineros lograron desmembrar a las FFAA. En 3 días el poder caía en manos de los subversivos. El 17 de Abril se fundaba la Central Obrera Boliviana. Esta actuó como un estado paralelo que tenía sus propias milicias e imponía sus propias políticas. Juan Lechín se convirtió en el primer secretario ejecutivo d ela COB, cargo que mantuvo durante 9 lustros. La COB, dirigida por el ala laborista del MNR, hizo un co-gobierno con este partido. Mientras en Rusia de 1917 Lenin logró que los soviets rompieran con el gobierno provisional y lo depusiesen, Paz Estenssoro logró evitar la suerte de Kerenski pudiendo controlar a la COB haciendo que ésta finalmente les colaborase en reestructurar el estado y las FFAA. La oposición de derecha al MNR fue capitalizada por la Falange. Pese a ser el país más indio del mundo Bolivia tuvo una gran influencia de las ideas nazi-fascistas. La Falange era un partido de clase media blancoide inspirado en el franquismo que cuestionaba al MNR por haber renegado de su anterior anti-comunismo y estar adaptándose a las presiones de los sindicalistas. A la izquierda del MNR estaba el Partido Obrero Revolucionario. Pese a su ideología trotskista, el POR no quería que la COB depusiese al MNR sino que buscó ir radicalizando y mejorando al nuevo gobierno de Paz hasta que al final la mayor parte de sus cuadros fuie absorvida por el MNR. Al apuntalar a Paz los EEUU lograron que el MNR no se inclinase hacia Moscú y que éste se fuese moderando y hasta les apoyase en el futuro bloqueo a Cuba. Entre 1952 y 1964 el MNR estuvo en el poder. Sin embargo, a diferencia del PRI mexicano, no pudo imponer una 'democracia de partido único' y pronto empezó a dividirse. En 1964 las mismas FFAA quePaz y el MNR reconstituyeron fueron quienes les echaron del poder e impusieron un ciclo de 18 años dominados por los militares. Un tercio de siglo después de 1952, Víctor Paz Estenssoro volvió a la presidencia. Esta vez para trastocar el mismo modelo que él había impuesto. El líder de la mayor transformación estatista que había conocido Sudamérica se convirtió en el gestor de la nueva 'revolución' tatcherista neo-liberal privatizadora. Isaac Bigio