logo uta jaqi

Ser Amerindio

Artículo de enviado a aymaralist, el 30/04/2002, en respuesta a email de Waman Intisonqo.


Estimados amigos,

Me llamo . Así obra en mis documentos. Mi pregunta es si el hecho de llevar un apellido aymara dice algo más de mí ¿deberia ser así? Creo que somos gente lo suficientemente adulta para darnos forma a nosotros mismos. Mi doctrina al respecto es clara: primeramente soy y despues soy . No al reves. no añade nada, y nada sustrae a lo que es . Si acaso sirve como ilustración complementaria a todo lo que habia dicho y hecho para proyectarse sobre el mundo. No es más que la confirmación de una parte de lo que es mismo. Sé que hay gente que queda marcada por sus apellidos. Sobre todo si uno se llama Hitler, Sajonia-Coburgo o Bonaparte. Pero esos son casos perversos en que el nombre se hipertrofia y usurpa la existencia del que lo sufre. Nací en un país en el que un apellido puede estar por delante o por encima de una persona. Nací en un pais en el que los Huamán o los Vilca jamás serán admitidos en el Club Nacional o en el Regatas o en la oficialidad de la Marina. He tenido la fortuna de llegar a vivir en un pais distinto en el que mi apellido son solamente letras en un carnet, en el que esas silabas "" no llevan a juicios prematuros sobre mi, en donde incluso la gente cree que es un nombre muy bonito, si bien inusual. Y despues de todo esto, despues de conseguir que tomara el control, tuviera el primer lugar y la última palabra sobre mi persona; despues de haber ganado el derecho a existir por mí mismo, ahora alguien me dice que HAY UN PRECIO, me dice que HAY UNA MANERA DE SER AMERINDIO, una manera correcta y otra equivocada. Y otra vez vuelve a ocupar el primer lugar, pues se supone que soy amerindio, aymara, originario, o simplemente indio (palabra esta que ya no me produce ningún miedo) por ser , por tener unos genes, una piel, unos cabellos negros. Pues, señores, aquí va una gran verdad: si soy amerindio no es por decision de , es por compromiso de consigo mismo, con su padre, con sus tios, con sus abuelos, con una historia a veces trágica pero nunca indiferente, con una memoria, con unas palabras de victoria que escucho desde mi infancia y con una tierra y hasta con las moleculas del aire puneño que siempre tengo presentes todos los dias de mi vida. En ninguno de estos hitos me ha hecho ser lo que soy o desear lo que no soy. Conozco a muchos , quizá demasiados, que han rechazado todo esto e incluso su apellido. Ser no los ha hecho más o mejores amerindios, ni ha evitado que dejaran de serlo; simplemente ha sido la etiqueta que muchos odiaron.

Ahora bien. Despues de hacer mía esta forma de existir sobre la tierra, simplemente no puedo aceptar siquiera la suposicion de que no basta con ser indio (ya dije que la palabra no me asusta ni me evoca los arrozales de Bengala), sino que ademas hay que ser indio de una determinada manera. Para empezar, yo no creo en la Pachamama, ni en los Apus, ni siquiera en Sarita Colonia. Pero sí creo en el hombre y creo en lo que es justo, y sé identificar el abuso cuando lo veo y sé a quienes debo llamar mi pueblo, y veo en ellos el sufrimiento de la injusticia y la miseria y me dan ganas de gritar y de agarrar por el cuello a los que solo tienen en sus bocas el desprecio para con los mios. ¿Cual de estas cosas me hace más o menos aymara? ¿El no creer en los espiritus o el creer en el futuro de los hombres a los que llamo mi gente?

El Sr. Tanaka es director de la multinacional japonesa X ¿De veras necesita el Sr. Tanaka creer en Amaterasu para ser buen japones? Es más ¿acaso alguien piensa que Tanaka cree una sola palabra de la mitologia japonesa? Pero eso no le impide practicar los rituales Shinto, al igual que muchos japoneses que tampoco creen en ellos, pero se sienten japoneses participando en ellos.

Sin embargo, al parecer hay una forma de ser y pensar como amerindio. Curiosamente, este canon no ha cambiado no ha cambiado en 500 años. El resto del mundo sí ha cambiado pero de nosotros se espera una replica fiel de nuestros antepasados de hace cinco siglos. En realidad es el mismo juego de siempre: la forma de ser amerindios que se supone correcta no es más que una recreacion de la imagen folclorica/bucolica del indigena. Asumir esa imagen como la forma verdadera de ser indios nos pone en clara desventaja frente a los occidentales. Entonces mi pregunta es ¿es la forma correcta de ser amerindio ponerse en inferioridad de condiciones? ¿Preferiremos a mi abuela, que no sabía leer, porque nos parece una india más auténtica? Mi abuela podría ser mucho más aymara, sin duda, pero tambien mucho más debil frente a los que abusaron de su ignorancia. Ser amerindio no es creer en los ciclos cosmicos o en la Pachamama, así como ser japones no es creer en Amaterasu. La diferencia entre los japoneses y nosotros es que de ellos no se espera una "niponidad" arquetipica de hace cinco siglos. De nosotros, sin embargo, todavia se duda, si nos atrevemos a quitarnos el chullo y a leer a Stendahl. Se espera que la renuncia a ser indios venga por si sola.

Querido Waman. Soy en primer lugar, aymara en segundo lugar, porque así fueron las circunstancias. De nada me arrepiento. Ante nadie me avergüenzo. El futuro es mío. No más arquetipos.

----- Mensaje original -----
De: "Waman Intisonqo" 
Para: 
Enviado: martes, 30 de abril de 2002 3:23
Asunto: Re: [aymara] Re: [aymara] opinión


> Hermano Wenceslao,
>
> En efecto, es una realidad lo que has expuesto : de
> que vale ser amerindio si tenemos la misma vision del
> mundo que la del occidental moderno (los europeos
> donde se encuentren). Es clarísimo el ejemplo del que
> en la actualidad funge de actual presidente en nuestro
> país (el cual fué llamado Perú por el invasor español,
> por sus descendientes y por amerindios é indo-mestizos
> tawantinsuyanos aculturados), cuando se trata de un
> felipillo al servicio de los intereses del
> contra-imperio mundial que han construido los
> occidentales modernos desde fines del siglo XV.
>
> Un cordial saludo para ti,
>
> I.W.

LE>